Obtener la nacionalidad española representa un paso fundamental en la integración jurídica y social de miles de personas. Es mucho más que un pasaporte: significa formar parte de una comunidad política, acceder a derechos fundamentales y asumir deberes como ciudadano. Sin embargo, muchas personas desconocen que, en determinados casos, la nacionalidad española puede retirarse.
Una de las causas más relevantes para la pérdida de nacionalidad es la comisión de determinados delitos graves que afectan directamente a los intereses del Estado. En esta guía analizamos en profundidad:
- Quiénes pueden perder la nacionalidad española.
- Qué tipo de delitos pueden llevar a esa consecuencia.
- Qué establece la legislación vigente.
- Cómo se tramita el procedimiento de pérdida.
- Y si es posible recuperar la nacionalidad una vez perdida.
¿Quién puede perder la nacionalidad española?
Españoles de origen
La legislación protege especialmente a los ciudadanos españoles de origen. Según el artículo 11 de la Constitución Española y los artículos 24 y 25 del Código Civil, un español de origen no puede perder su nacionalidad por la comisión de delitos, por graves que estos sean.
Los supuestos en los que puede perderse la nacionalidad española de origen son muy limitados y, en general, se refieren a situaciones como:
- Adquisición voluntaria de otra nacionalidad no perteneciente a la Unión Europea o a países con convenios especiales.
- Uso exclusivo de la nacionalidad extranjera durante un periodo prolongado.
- Renuncia expresa, en caso de tener otra nacionalidad y residir fuera de España
Españoles no originarios (por residencia, carta de naturaleza, opción o adopción)
En cambio, quienes han adquirido la nacionalidad española por medios distintos al origen sí pueden perderla si incurren en determinadas conductas, especialmente aquellas relacionadas con delitos de gravedad contra el Estado o con el uso fraudulento del proceso de nacionalización.
Este grupo incluye:
- Extranjeros nacionalizados por residencia legal y continuada.
- Personas que accedieron por carta de naturaleza (concesión discrecional del Gobierno).
- Hijos de extranjeros que optaron a la nacionalidad por circunstancias familiares o de adopción.
Para estos casos, la ley contempla la pérdida por sanción administrativa como consecuencia de acciones concretas.
Marco legal: ¿qué dice la normativa sobre la pérdida de la nacionalidad?
Los artículos más relevantes del Código Civil en esta materia son:
- Artículo 24: regula la pérdida de la nacionalidad por adquisición voluntaria de otra y por uso exclusivo de esa nacionalidad durante tres años.
- Artículo 25: establece que la nacionalidad española puede perderse cuando se haya adquirido por residencia, carta de naturaleza u opción, y el nacionalizado incurra en actos contrarios al interés nacional o se compruebe la falsedad en el procedimiento.
Además, la Ley de Seguridad Nacional y el Código Penal contemplan los delitos que se consideran especialmente graves en esta materia.
Delitos que pueden conllevar la pérdida de la nacionalidad española
La pérdida de la nacionalidad por razones penales no se aplica por cualquier infracción delictiva. Solo se contempla en supuestos de delitos graves contra el Estado, la seguridad nacional o el interés público, y en algunos casos, por fraude en el proceso de obtención de la nacionalidad.
1. Delitos de terrorismo
Participar en actos terroristas, colaborar con grupos extremistas, financiar actividades terroristas o realizar cualquier acción orientada a causar terror colectivo constituye una de las causas más claras para la revocación de la nacionalidad adquirida.
El Estado puede iniciar el procedimiento de pérdida de nacionalidad si considera que la conducta del individuo pone en riesgo la seguridad pública.
2. Delitos contra la seguridad del Estado
Se incluyen en esta categoría aquellos delitos que atentan directamente contra la integridad territorial, la soberanía nacional, las instituciones constitucionales o la paz social. Ejemplos:
- Traición.
- Espionaje.
- Rebelión o sedición.
- Colaboración con potencias enemigas.
Estos delitos, cuando los comete un nacionalizado, pueden ser sancionados con la retirada de la nacionalidad, especialmente si se considera que el individuo ha actuado con deslealtad hacia el Estado español.
3. Fraude en el proceso de nacionalización
No todos los casos de pérdida de nacionalidad derivan de delitos cometidos tras la adquisición. Uno de los motivos más frecuentes es el descubrimiento de fraude en el proceso de obtención de la ciudadanía.
Esto incluye:
- Presentación de documentos falsos.
- Ocultación de antecedentes penales.
- Suplantación de identidad.
- Matrimonios de conveniencia con fines fraudulentos.
Si la Administración constata que la nacionalidad se obtuvo mediante engaño, puede revocar su concesión de forma retroactiva, aunque hayan pasado años desde la adquisición.
¿El proceso de pérdida de nacionalidad es automático?
No. La pérdida de nacionalidad requiere un procedimiento administrativo específico, que debe cumplir con todas las garantías legales y procesales. Esto implica:
- Iniciación del procedimiento por parte del Ministerio de Justicia, generalmente a través de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública.
- Revisión del expediente y de los hechos que motivan la posible pérdida.
- Notificación al interesado, quien tiene derecho a presentar alegaciones.
- Resolución fundada y motivada, que puede ser recurrida en vía administrativa o judicial.
La pérdida de nacionalidad solo se puede declarar si el afectado tiene otra nacionalidad. El Estado español no puede provocar la apatridia de una persona de forma voluntaria.
¿Se puede recuperar la nacionalidad española si se pierde?
Sí, pero no en todos los casos. El Código Civil, en su artículo 26, contempla la posibilidad de recuperar la nacionalidad española, bajo las siguientes condiciones:
- Residencia legal en España durante al menos un año.
- Declaración de voluntad de recuperar la nacionalidad ante el Registro Civil.
- Aportación de documentación que justifique las circunstancias.
- En determinados casos, autorización expresa del Gobierno, sobre todo si la pérdida fue por razones de seguridad nacional o interés general.
En casos graves (terrorismo, traición o fraude probado), la recuperación suele ser denegada, salvo que concurran razones humanitarias excepcionales o se haya producido una rehabilitación total del individuo.
Cómo proteger tu nacionalidad española
Si has adquirido la nacionalidad española por residencia u otra vía distinta al origen, es importante que conozcas tus derechos, pero también tus deberes. Algunas recomendaciones clave para evitar situaciones de riesgo:
- Cumple siempre con la legislación penal y administrativa española.
- No participes en actividades ilegales o que puedan ser consideradas hostiles al Estado.
- Conserva los documentos que acrediten tu proceso de nacionalización de forma transparente.
- Si resides en el extranjero, asegúrate de mantener la nacionalidad activa (por ejemplo, inscribiéndote en el consulado o renovando el pasaporte).
- Consulta con un abogado si te enfrentas a una acusación grave o si tienes dudas sobre tu estatus legal.
Conclusión
La nacionalidad española es un derecho que otorga protección, oportunidades y pertenencia. Pero en casos extremos, y conforme a la ley, puede perderse, especialmente cuando ha sido obtenida mediante procedimientos fraudulentos o cuando el nacionalizado incurre en delitos que comprometen la seguridad del Estado o los intereses generales.
Conocer las causas, entender el procedimiento y actuar con responsabilidad es esencial para preservar un derecho tan valioso. Si tienes dudas sobre tu situación legal, lo más recomendable es buscar asesoramiento jurídico especializado.

