Cuando una persona fallece, sus bienes y derechos pasan a ser administrados y repartidos entre sus herederos. Sin embargo, el proceso de herencia y sucesión en España puede ser complejo si no se conocen bien sus normas y procedimientos. A continuación, te explicamos 10 claves fundamentales para comprender este proceso y evitar problemas legales.
1. Diferencia entre herencia y sucesión
Aunque suelen usarse como sinónimos, existen diferencias. La herencia es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que deja una persona al fallecer. La sucesión, en cambio, es el proceso legal mediante el cual se transmite esa herencia a los herederos.
2. ¿Quiénes pueden heredar?
Los herederos pueden ser de dos tipos:
- Herederos forzosos: Son aquellos que tienen derecho a una parte de la herencia por ley, como los hijos, el cónyuge o los padres.
- Herederos voluntarios: Son los que el testador designa en su testamento, sin obligación legal.
3. La legítima: lo que no se puede evitar
En España, el Código Civil establece que una parte de la herencia (llamada legítima) debe ir obligatoriamente a los herederos forzosos. Esta parte no puede ser reducida ni eliminada, salvo en casos específicos como la desheredación.
4. ¿Cómo se reparte una herencia?
El reparto de la herencia se realiza en tres tercios:
- Tercio de legítima estricta: Se divide entre los herederos forzosos.
- Tercio de mejora: Se puede distribuir entre los herederos forzosos según la voluntad del testador.
- Tercio de libre disposición: El testador puede dejarlo a quien quiera, ya sea un familiar o un tercero.
5. La importancia del testamento
El testamento es un documento legal donde una persona deja por escrito cómo desea distribuir sus bienes. Es fundamental para evitar conflictos entre los herederos y garantizar que la voluntad del fallecido se cumpla.
Si no hay testamento, la herencia se repartirá según la sucesión intestada, siguiendo el orden legal de herederos.
6. ¿Qué pasa si no hay testamento?
Cuando una persona fallece sin testamento, la herencia se reparte conforme a la ley de sucesiones, siguiendo este orden:
- Descendientes (hijos o nietos).
- Ascendientes (padres o abuelos) si no hay descendientes.
- Cónyuge viudo, si no hay descendientes ni ascendientes.
- Hermanos y sobrinos, en ausencia de los anteriores.
- El Estado, si no existen herederos.
7. Impuestos de sucesiones y plusvalía
En España, recibir una herencia implica el pago de impuestos:
- Impuesto de Sucesiones y Donaciones: Varía según la comunidad autónoma y la relación con el fallecido.
- Plusvalía municipal: Se paga si se hereda un inmueble y depende del ayuntamiento correspondiente.
8. La aceptación y renuncia de la herencia
Los herederos pueden aceptar o rechazar una herencia. Si la aceptan, asumen tanto los bienes como las deudas del fallecido. Si las deudas superan los bienes, pueden aceptarla a beneficio de inventario, limitando su responsabilidad.
9. El proceso de partición de la herencia
El reparto de la herencia puede realizarse de mutuo acuerdo entre los herederos o mediante un procedimiento judicial si no hay consenso. En este caso, un juez designará a un contador-partidor para resolver el conflicto.
10. La desheredación y sus causas
Un testador puede desheredar a un heredero forzoso en circunstancias excepcionales, como maltrato grave o delitos contra el fallecido. Sin embargo, la desheredación debe justificarse legalmente.
Conclusión
Comprender el funcionamiento de las herencias y sucesiones en España es clave para evitar problemas y conflictos familiares. Planificar con antelación, hacer testamento y conocer los derechos y obligaciones de los herederos puede facilitar un proceso que, de otro modo, puede ser complicado y costoso.

